El lunes 20 de enero, el Sindicato estudiantil de Providence (PSU, por sus siglas en inglés) lanzó #OurHistoryMatters [Nuestra Historia Importa], una campaña para traer cursos de estudios étnicos a todas las escuelas secundarias de las escuelas públicas de Providence. Más de 75 estudiantes y apoyantes se juntaron afuera de las oficinas del distrito escolar en la Calle Westminster, escuchando a los líderes estudiantiles explicar porque el tema les importa.

“Los educadores siempre preguntan por qué no hay estudiantes más involucrados,” dijo Diane Gonzalez, estudiante del último año de la escuela secundaria Central. “Una razón importante es que muchos de estos cursos no son para nosotros. Es difícil juzgar relevante y absorbente tu curso de historia cuando nunca te ves a tí misma en tu currículum, o peor, cuando todo lo que aprendes parece glorificar y perdonar la opresión anterior y actual de tu comunidad. Necesitamos por lo menos un curso -- un curso real y de crédito completo -- en donde podemos mirar la historia desde otro ángulo y aprender de dónde venimos.”

El PSU tiene un récord de éxito en luchar por expandir los pases de bus a más estudiantes y en acabar con el requisito de graduación del NECAP. Actualmente tienen fuertes aliados comunitarios como el Movimiento estudiantil y juvenil de Providence (PrYSM), Jóvenes en acción (YIA), y la Liga de justicia ambiental de Rhode Island (EJLRI). Alex Lucini, el tesorero del Sindicato de maestros de Providence, y un representante de SEIU1199NE, estuvieron presentes para mostrar su apoyo, juntos con el Superintendente Interino del PPSD Chris Maher, el Presidente actual de la Junta escolar de Providence Mark Santow, y el anterior Presidente de la junta Keith Olivera. Ya que hay una buena oportunidad que responderán a las quejas de los estudiantes, la cuestión de “estudios étnicos” y de cómo compara con el currículum actual, merece más atención.

Nuevo estudio de Stanford

Un pilar del argumento de PSU es un nuevo estudio hecho por la escuela graduada de educación de la universidad Stanford sobre el impacto de un curso de estudios étnicos en las escuelas secundarias de San Francisco, dirigido hacia estudiantes de primer año en riesgo académicamente. Los investigadores determinaron que la asistencia para los estudiantes participando en la clase aumentó más de 21 por ciento, el GPA por 1.4 puntos y los créditos ganados por 23. Son resultados positivos extraordinarios para estudiantes en riesgo, particularmente con una intervención que se hace tan tarde como en el noveno grado. El estudio provee datos cuantitativos que respaldan a los resultados positivos pero más cualitativos de anteriores estudios sobre los beneficios de los cursos de estudios étnicos. Puede ser difícil replicar en otros sitios los resultados de un programa piloto, pero no se puede ignorar la potencial que se ve del caso de San Francisco.

#¿Qué son los “estudios étnicos”?

El Distrito escolar unificado de San Francisco describe su curso de estudios étnicos en la siguiente manera: “El curso de estudios étnicos les enseña a estudiantes explorar su identidad individual, su historia familiar, y la historia de su comunidad con los lentes de raza, origen étnico, nacionalidad y cultura. Los alumnos estudian la historia de personas de color en California desde los principios de la sigla 19 hasta el presente, con un enfoque en los movimientos sociales que han resistido y superado a condiciones opresivas políticas, económicas, y sociales. Los alumnos diseñan proyectos de servicio y aprendizaje basado en sus investigaciones de sus comunidades locales.”

El punto de vista y el currículum actual

Las declaraciones de los estudiantes de PSU durante la manifestación y las investigaciones académicas indican que cuando llegan a la escuela secundaria los alumnos de color ya no escuchan a sus maestros y “el corriente principal de la escuela.” Un ejemplo interesante de este punto es el número de temas que los estudiantes de PSU dijeron que no les había enseñado pero que de hecho se encuentran en el currículum o en los libros de texto oficiales del distrito. Por ejemplo, Diane Gonzalez dijo “Soy guatemalteca, y no tengo ninguna idea de nuestra historia.” Sin embargo, según el currículum, ahora mismo todos los alumnos de PPSD del primer año debe de estar terminando una lección de 12 días sobre las civilizaciones mesoamericanas y andinas -- la cual es más tiempo que el currículum pasa cubriendo, por ejemplo, el Renacimiento, la reformación Protestante y la revolución científica en Europa combinada.

La secuencia común para los alumnos de la secundaria en Providence es dos años de historia mundial y un año de la historia estadounidense del siglo 20.

Existen varios factores que pueden explicar la diferencia entre el currículum oficial de PPSD y las percepciones de alumnos. Puede ser que los maestros vuelvan a una presentación más eurocentrista que el currículum. Puede ser que nomás sigan el libro de textos sin usar las materiales suplementarias incluidas en el currículum. Puede ser que algunos estudiantes del PSU tomen los cursos de historia AP en vez de los cursos de preparatorio ofrecidos por el PPSD. En esta etapa de la discusión es importante verificar si el problema es más con el currículum escrito o el currículum enseñado.

La otra cuestión es el libro de texto. El problema no es tanto que el libro de texto Pearson usado por el distrito excluye a las perspectivas globales o encubre la historia estadounidense sino que el texto presenta a la historia como “una maldita cosa después de otra.” Como bien se ha anotado las críticas como Diane Ravitch, los textos no se construyen para crear un significado en las mentes de los alumnos sino para navegar los requisitos políticos de múltiples grupos de interés y los comités de selección de los libros de texto. Los libros de texto enfatizan la amplitud más que la profundidad, cubriendo todos los temas superficialmente.

En total, parece que los estudiantes del PPSD no tiene mucho interés en el currículum actual de historia del PPSD, sin importar la parte del mundo o la época de historia cubierta. Así, no parece que cambiar la lista de temas en el currículum oficial o elegir un nuevo libro de texto les anime a más alumnos.

Un ejemplo de cómo el libro de textos presenta los temas de raza y colonización es la sección de dos páginas y medio en el libro de texto de Historia estadounidense que trata de la “insurrección filipina” en contra de la ocupación de los EEUU. El texto hace constar que los filipinos “lucharon por los mismos principios de autogestión que había inspirado los patriotas americanos en la época colonial” y llama la respuesta estadounidense “veloz y brutal,” con los “insurresctos formados en una fila y disparados” y “los civiles metidos en campos de concentración abarrotados.” Termina con una citación de una diatriba sanguinaria y racista del Argonaut de San Francisco de 1902: “Seamos francos. NO QUEREMOS A LAS ISLAS FILIPINAS: NO QUEREMOS A LOS FILIPINOS. Todos nuestros problemas en esta cuestión de anexión vienen de la presencia en las Islas Filipinas del pueblo filipino… Lo más de ellos asesinatos lo mejor. Parece duro. Pero ellos tienen que ceder a la raza superior.”

Sin embargo, después de presentar los hechos para armar una crítica anticolonialista de las acciones de los EEUU, las secciones al final concluyen que, esencialmente, todo terminó bien por los filipinos. Los estadounidenses construyeron escuelas, hospitales, sacaron a los japoneses en la segunda guerra mundial, y finalmente permitieron que las Filipinas se hiciera una nación independiente en 1946.

No puede echar la culpa a los jóvenes por tener problemas en identificarse con esta versión de la historia. Nadie puede identificarse con este revoltijo. La idea principal es que “los americanos en esta situación fueron brutales y racistas, pero… todo bien.” El texto constantemente ilumbra y ilustra el racismo. Lo que no hace es ofrecer un marco para entenderlo o aún recordarlo. Los estudios étnicos busca cubrir este hueco.

Las opciones para Providence
Crear un curso separado de estudios étnicos

Es ésto que propone el PSU. Quieren un curso de un año, aparentemente opcional, que cuenta hacia los tres créditos necesarios para la graduación, así reemplazando un año de historia global o estadounidense con el currículum actual. Requeriría unos cambios administrativos -- y costos -- pero eso debe de ser posible si hay suficiente voluntad política. Ofrecer el curso como parte del currículum de la escuela media sería una opción.

Una pregunta clave es si el curso sería implementado, como en el piloto de San Francisco, como “una intervención intensiva socio-psicológico” enfocado para estudiantes de primer año en riesgo, con la meta de cambiar su camino adentro de las escuelas de Providence, o como un curso electivo lo cual sería más tomado por estudiantes mayores y ya más involucrados.

El reto de estudios multiculturales con un alcance global

En algunos contextos, es posible abordar las necesidades de estudiantes con un curso de estudios étnicos enfocado en una cultura específica; estudios afroamericanos, estudios Chicanas/os, estudios indígenas, o estudios asiático-americanos. Enfocarse así le da al curso una fundación relativamente directa en la historia y cultura de un grupo específico.

Pero las escuelas de Providence sirven a un rango amplio, complejo, y siempre cambiando de estudiantes de alrededor del globo, de Guatemala a Nepal y todos puntos entre los dos. Esto requiere que un maestro exitoso tiene que mostrar mucho conocimiento global, empatía, y improvisación. El caso de Providence puede ser aún más complicado porque muchas familias vienen a Providence como refugiados de lugares donde han tenido experiencia en los dos lados del conflicto. Como ejemplo, imagina un maestro tratando de enseñar cuando se descubre que el abuelo de un alumno participó en destrozar el pueblo natal de otro alumno. Este tipo de escenario, desafortunadamente, podría ocurrir.

Se puede decir que la historia y cultura de Hispaniola merece un rol más prominente en el currículum, pero si vamos a hacerlo bien, tenemos que estar listos criticar no solamente el perjuicio de los blancos en contra los Latinos en los EEUU pero también la historia de discriminación y limpieza étnica entre los dominicanos y los haitianos, hasta el día de hoy.

No es imposible diseñar, implementar y enseñar con éxito un curso de estudios étnicos ambicioso, analítico y anticolonial de un año en las escuelas de Providence pero no quepa duda, es uno de los líos más profundos y complejos políticamente que un maestro, y un sistema escolar, puede aceptar.

Cambiar la manera en que se enseña todos los cursos de historia

Hay que mejorar todos los cursos de historia para hacerlos más relevantes, empoderantes, y verdaderamente educacionales a todos los estudiantes, crea un curso de estudios étnicos o no. El currículum actual se diseñó con prisa después de que llegó el superintendente del PPSD Tom Brady en 2008 con un mandato de imponer “un currículum garantizado y viable” bien estructurado a través de todas las escuelas. Se seleccionó rápidamente una serie de libros de texto y el centro Dana dirigió el proceso de escribir el currículum a pesar del hecho que tiene experiencia más que todo en la matemática, no en la historia.

El superintendente interino Maher ya le ha dicho a WPRI.com que “Vamos a sentarnos con ellos y ver cómo asegurar que la diversidad de Providence se refleja en nuestro currículum escolar.” Sin embargo, es importante que este proceso no resulta en, por ejemplo, agregar una lección del imperio Khmer para complacer a los estudiantes camboyanos o una semana extra sobre los Maya para complacer a los guatemaltecos. El currículum actual ya tiene demasiada información y todas las investigaciones demuestran que este tipo de reconocimiento histórico tiene poco efecto con los estudiantes.

Menos es más. Necesitamos un currículum de historia basado en investigación profunda a preguntas esenciales que sea interesante y relevante personalmente a los estudiantes. Una fundación para este trabajo debe de ser Facing History and Ourselves [Mirando a la Historia y a Nosotros Mismos], basado en Brookline, Massachusetts, una organización de desarrollo profesional y educacional bien reconocido con la misión de involucrar a los estudiantes de identidades diversas para examinar el racismo, el prejuicio, y el antisemitismo. Son mejor conocidos por su currículum sobre el Holocausto per ofrecen recursos y entrenamiento cubriendo un rango de temas en cursos de historia y de estudios étnicos. Algunos maestros en Providence ya tienen años usando las lecciones y materiales de Facing History y actualmente tiene una presencia fragmentaria en el currículum oficial del distrito. El simple hecho de mover el énfasis de los cursos de historia más hacía la estrategia de Facing History, con menos del libro de texto de Pearson, sería un gran paso adelante, sin demasiada alteración, interrupción, y costo.